El
problema del agua : Desertificación

El proceso de desertificación
que está teniendo lugar en el sureste español,
atañe de una forma muy directa a nuestra Comunidad
Valenciana. Por una parte, la presión demográfica
a la que se está viendo sometida la franja del litoral
costero, origina una demanda cada vez mayor de agua dirigida
al consumo humano, a la industria y a los servicios. Por otra
parte, la degradación de la calidad del agua proveniente
de los acuíferos debido a la sobreexplotación
de los mismos pone en peligro a la actividad agrícola
en general y a la huerta tradicional Valenciana en particular.
Responsabilidad
ciudadana
La respuesta ciudadana
en relación con ésta problemática no
es desde luego la más adecuada para tratar de paliarla
en lo posible a través de una actitud respetuosa con
el medio ambiente, y ello es debido a una falta de información
adecuada y dirigida a fomentar la asunción de una responsabilidad
individual que minimice en todo posible las causas imputables
directamente a la acción del hombre en el problema
del agua.
Aumento de
la salinidad y toxicidad del suelo
Aunque realmente deberíamos
decir "los problemas del agua", para poner de manifiesto
que no sólo nos referimos a la falta de la misma, sino
también a su calidad. Precisamente uno de los problemas
más acuciantes es el que se deriva de la salinidad
de la misma. La salinidad del agua lleva consigo el que un
suelo fértil pueda con el tiempo convertirse en salino,
lo cual quiere decir que el suelo contiene un exceso de sales
solubles que impedirán o dificultarán el desarrollo
normal de todo tipo de plantas, excepto de aquellas que son
propias de ése tipo de hábitat.
Las sales que ocasionan
mayores tipos de problemas son las sales más solubles,
especialmente los cloruros y los sulfatos de sodio y de magnesio
y el carbonato cálcico. La salinidad del suelo produce
efectos negativos sobre las plantas principalmente en dos
aspectos:
1.- Las plantas tendrán
una mayor dificultad para absorber el agua del suelo, al tener
que realizar un mayor esfuerzo debido una mayor presión
osmótica del suelo por el aumento de concentración
de sales en el mismo. Las plantas tenderán a marchitarse.
2.- Aumentará la toxicidad
del suelo debido al efecto tóxico de algunos iones
y se producirán alteraciones en el metabolismo de las
plantas por acumulación de productos tóxicos.
El empleo de aguas salinas en el
riego de nuestros jardines producirá en el suelo de
los mismos una acumulación de sales que no son absorbidas
por las plantas, hasta que ésta cantidad acumulada
resulte peligrosa. Esto no representa mucho problema en zonas
donde la pluviometría presenta unos niveles altos,
ya que el agua de lluvia "lavará" las sales
del suelo, pero en las regiones áridas o semiáridas,
el riego con aguas salinas ocasiona una alta concentración
de sales que se agrava por el aumento de la evapotranspiración
producida por el sol y las altas temperaturas.

Los pozos artificiales
Desde hace algunas
décadas se ha generalizado la construcción de
pozos artificiales para la extracción de aguas subterráneas
y su uso en el riego intensivo. Y esto no solamente ha ocurrido
para su aplicación a campos de cultivo, sino que es
un hecho habitual en zonas residenciales metropolitanas, donde
el hábitat esencial es la vivienda individual con jardín
y piscina en parcelas entre 1.000 a 5.000 metros cuadrados.
Existen empresas especializadas para
la construcción de estos pozos que en cuestión
de unas pocas horas y utilizando una muy sofisticada tecnología
son capaces de perforar por percusión, rotación
o rotopercusión hasta 1.000 metros de profundidad.

Descenso de la capa freática
Cuando se bombea
agua desde los acuíferos para regar, se produce un
descenso de nivel de la capa freática de éstos,
siendo menor el flujo de descarga de agua en los ríos.
Con el tiempo la capa freática baja tanto que ya no
descarga nada, convirtiéndose el acuífero en
un depósito cerrado. Al no poder evacuar agua, las
sales se van acumulando en el mismo, convirtiendo el agua
en salina. Además, cuando los acuíferos se localizan
cerca de la costa, y la capa freática se encuentra
por debajo del nivel del mar, se produce una intrusión
del agua del mar en el lecho subterráneo, agravando
el problema.
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